El cine argentino huérfano, muere Eliseo Subiela
Prensa Latina / 2016-12-25
Buenos Aires.- El cine argentino perdió hoy a uno de sus hijos más ilustres, el realizador Eliseo Subiela, autor de una decena de películas que quedarán por siempre en la memoria de muchos latinoamericanos.

La noticia causó conmoción y dolor en el mundo cinematográfico en estos días navideños. El autor de “El lado oscuro del corazón” y “Hombre mirando al sudeste” se fue sorprendiendo a todos esta madrugada, víctima de un paro cardíaco a los 71 años.

El triste anuncio de su muerte, cuando apenas le faltaban dos días para un nuevo cumpleaños, lo informó el cineasta Gabriel Arbós, directivo de la asociación Directores Argentinos Cinematográficos y amigo personal de Subiela.

Por pedido de la familia, anunció Arbós, sus restos serán velados por sólo una hora, mañana entre las 11.30 y las 12.30, hora local, en el cementerio Jardín de Paz, en Pilar.

'Fue en vida un gran director de cine y un gran docente. Sus películas lo mantendrán vivo para siempre. Nos unimos al dolor de su pareja Mora y de sus hijos Guadalupe, Eliseo y Santiago', señaló Arbós.

El cineasta había sufrido un infarto hace tres meses y trabajaba en una nueva película, cuyo título tentativo era Corte final.

Murió en el barrio de San Isidro, pero hasta el último momento de su vida se mantuvo activo con muchos planes que quedaron truncados como el dirigir una obra teatral. Además de eso alternaba su papel detrás de cámaras con su trabajo como guionista y profesor en su propia escuela de cine.

'¿Cómo amar sin poseer? ¿Cómo dejar que te quieran sin que te falte el aire? Amar es un pretexto para adueñarse del otro, para volverlo tu esclavo. Para transformar su vida en tu vida. ¿Cómo amar sin pedir nada a cambio? sin necesitar nada a cambio', fue una de las frases que dejó marcada a más de una generación con su Lado oscuro del corazón.

El séptimo arte argentino y latinoamericano lo llora. Lo lloran también hoy aquellos espectadores que soñaron, amaron y vivieron con sus películas.

Por Maylín Vidal